domingo, 13 de noviembre de 2011

La niña y la luna

La niña quería acariciar la luna, pero no podía. Todas las noches la miraba con una mezcla de fascinación y melancolía. Era tan bella como el crepúsculo que anunciaba su salida. Su blancura iluminaba los oscuros ojos de la pequeña. Sentada sobre un manto de hierba la contemplaba cada noche. A veces era muy pequeña, pero cada día iba creciendo hasta convertirse en una gran esfera. En esas cálidas noches del mes de Agosto, cuando la luna era llena, la niña se encontraba radiante de felicidad. Quizás se hiciera tan grande que por fin podría alcanzarla, pensaba ella. Pero al siguiente día estaba mucho más pequeña. El sueño se desvanecía con la misma rapidez que surgían las lágrimas de sus diminutos ojos. Pero en cuanto volvía a verla crecer, su llanto se tornaba en una sonrisa. Cada noche estará en el mismo lugar, mirando al cielo. A veces estará triste, otras veces estará radiante de felicidad. Lo importante es que nunca renunciará a su sueño y permanecerá contemplándola, hasta el día que la luna decida acogerla entre sus brazos.

miércoles, 26 de octubre de 2011

Hoy Vuelvo de Nuevo

Hacía mucho tiempo que no escribía por aquí, y no debo perder esta costumbre. Espero volver pronto a ir subiendo poco a poco entradas sobre reflexiones y vivencias del día al día que me ayudan a crecer y espero que también ayuden a las personas que me lean, sean muchas o pocas, con que una aprenda la existencia de este blog tiene sentido.

Me pregunto el valor que tienen las palabras ultimamente en mi vida. Esta frase es bastante difícil de entender pero creo que con un matiz será suficiente para comprender a qué me refiero. Estoy cansado de que la gente me diga cosas buenas sobre mí sin más. No es que rechace los halagos sino que soy de los que creen más en los actos que en las palabras. Imaginad una pareja que te dice mil te quiero, que eres importante y demás expresiones amorosas y no hace nada por tí. Otro ejemplo sería aquella chica que te gusta que te dice que eres increible pero no te deja probar sus labios. A eso me refiero, al fin y al cabo, y tal vez en este momento de mi vida me quedo más con un acto que con una palabra. Prefiero que no me digan algo que luego me haga preguntar "Vale, de acuerdo, te parezco increible pero, ¿por qué no me escoges?" "Si te caigo tan bien, ¿Por qué no me invitaste a tu última fiesta?" ....

No estoy de acuerdo en que a las palabras se las lleva el viento, a las palabras se las lleva la falta de actos que las confirmen

domingo, 13 de febrero de 2011

La extensión del materialismo

Muchas veces me pregunto qué me hace ser distinto a los demás. Efectivamente todos lo somos, pero yo cada día que pasa me siento más alejado de un mundo que parece encaminarse hacia su ocaso, o tal vez no. Está claro que los seres humano tenemos que cambiar en muchas cosas, somos una especie joven para el universo y tal vez por eso éste nos brinde la oportunidad de seguir creciendo, aunque muchas veces nos equivoquemos.

Hay algo que me llama mucho la atención, y lo veo día a día en muchas situaciones, incluso yo he de admitir que también me he visto contaminado por esto. La idea es simple, las cosas no se valoran en su momento. Es una gran contradicción que en el momento que tenemos algo no lo valoremos lo suficiente y sólo con su pérdida nos damos cuenta de su verdadero valor. En psicología creo que se conoce como principio de escasez. De todas formas esto es aplicable a muchos contextos. En términos de relaciones de amistad o pareja podemos encontrar muchos casos. Pero creo que hay que intentar mirar por encima de nuestras cabezas y ver en qué mundo vivimos.

Prueba esto, pon la televisión, sal a dar un paseo por el centro de la ciudad o escucha la radio. Nos exponemos a un gran bombardeo de anuncios sobre nuevos objetos, productos, herramientas y todo tipo de artilugios que en su mayoría no son útiles para nosotros. Ahora cómprate uno, por ejemplo ese ipod verde o esa blackberry para hablar con tus amigos. ¿Qué ocurre dentro de dos años? Que esos objetos se han quedado viejos y necesitas sustituirlos por otros. La felicidad no existe como tal, pero se intenta transformar en una idea de cambio constante. Para ser feliz tienes que tener lo último, comprar, usar y tirar. Aprendemos que lo que nos hace estar felices un día no servirá para dentro de un año, o incluso dentro de menos tiempo. ¿Cómo aprender a valorar las cosas en un mundo en el que cada día aparecen cientos de cosas nuevas?

Ahora extiende esta reflexión a las relaciones con los demás, utilizaré el ejemplo de las relaciones de pareja. Hemos pasado de una concepción sobre el amor en el que había que estar toda la vida con una persona a otra en la que debemos ir cambiando, ser libres y dejarnos llevar por las experiencias ya que la vida es corta. No es cuestión de situarnos en un polo o en el otro, simplemente hay que valorar lo que se tiene. Y sobre todo valorar aquellas cosas que dejamos escapar todos los días. Una conversación, una sonrisa, un paseo, un atardecer... , tantas cosas como experiencias queramos. Nadie es dueño de decidir qué cosas nos pueden hacer felices, por eso somos nosotros los encargados de encontrarlas. Y nunca hay que olvidar que las personas son distintas al resto de elementos que podamos crear. Somos insustituibles, no somos un objeto ni una pieza más en la vida de los demás, por lo menos para aquellos que les importamos.

Por ello, es mejor darse cuenta de las cosas que tenemos, cuidarlas y disfrutarlas todo lo que podamos. De esta manera, en el lamentable caso de haberlas perdido, no nos arrepentiremos de no haber hecho todo lo posible para que permanecieran a nuestro lado.

sábado, 4 de diciembre de 2010

Dualidad en conflicto

Aviso: Mi mente está espesa. Una pequeña niebla la atraviesa impidiendo que las palabras fluyan como deben, algunas las puedo ver, pero las más apropiadas están escondidas en algún rincón de mi cabeza.

Nuestro mundo se rige por normas mientras que nosotros nos regimos por sentimientos y emociones. ¿Cuántas veces hemos querido llorar y no hemos podido?, ¿Cuántas otras hemos querido besar a alguien sin poder hacerlo?, ¿Cuántas otras nos hemos detenido antes de actuar debido a la presión de la gente que nos observaba?...

Muchas veces señalamos un mundo donde faltan elementos necesarios para nuestra vida, como el agua o la comida. Muchas otras señalamos un mundo donde son elementos creados por la cultura los que faltan, como puede ser el dinero y la vivienda. Pero, ¿qué ocurre con las emociones?...

Las necesitamos tanto como el agua y la comida, pero no es algo que podamos obtener de una tienda y llevárnoslo a nuestras casas. Ellas dependen de muchos elementos, pero son los demás una parte fundamental para conseguir que se produzcan. Tenemos mucho poder en hacer que los demás experimenten emociones positivas. Lo mismo ocurre con aquellas que son negativas. Nuestra sensibilidad es un arma de doble filo, es útil conocerla y saber lo que nos hace sentir bien o mal. Lo complicado es ponernos en la piel del otro y darnos cuenta de que nuestras acciones pueden afectar más de lo que hubiéramos pensado. Influimos tanto en nuestro entorno que nunca nos daremos cuenta de ello. Aprender a utilizar dicha influencia será vital para el desarrollo de la parte de mundo que nos ha sido asignada a cada uno.


Seguiré escribiendo más, ahora vienen vacaciones y volveré a retomar esto :P

lunes, 20 de septiembre de 2010

Tengo algo que preguntarte...

- Oye, quizás no venga mucho a cuento pero tengo algo que preguntarte -

El viento no dejaba de soplar desde hace unas horas, el aire enrarecido luchaba por mostrar sus emociones a las personas que lo sentían

-¿Qué quieres preguntarme?-

-Verás..., últimamente no dejo de preguntarme sobre algo, pero se me hace difícil hablarte de ello. Ni yo misma puedo aclarar ni encontrar las mejores palabras para definirlo. Intentaré hacerlo de la mejor forma que pueda. Como decía, últimamente veo muchas parejas y gente junta. Pero también otras que rompen y pronto vuelven a unirse con otras personas. Imagina que todos y cada uno fuéramos piezas de un gran puzle. A la mayoría de la gente le cuesta poco encajar con otra pieza, pero yo, yo siento que es difícil que pege con otra. Es un sentimiento difícil de expresar... -

Sus ojos perdidos junto a su confesión miraron al suelo, intentando desaparecer por momentos. Una mezcla de pena y frustración se apoderaban de ellos.

-¿Realmente te preocupa eso?-

Ella volvió a elevar su mirada y se detuvo junto a los ojos de él. Sentía que había hablado demasiado, así que solo movió ligeramente la cabeza para asentir y dar la respuesta a la pregunta. Él la acarició lentamente, intentando reconfortar su tristeza.

-Creo que no te debería preocupar eso. ¿Alguna vez te has preguntado lo que significa el amor? -

El viento se detuvo, quería escuchar la conversación que tenían aquellos extraños. Era algo que podría merecer la pena.

- Esto... - la chica se sonrojó por momentos - creo saber lo que es, pero no puedo explicarlo, pero..., ¿qué es para ti el amor? -

- Verás..., hay un gran problema con ciertas palabras entre ellas el amor. Llamamos amor a un sentimiento de apego hacia alguien, de unión, pero la dificultad que tiene esta palabra se traduce en que para cada uno es de una forma y se vive y siente de manera distinta. Para unos el amor se compone de cariño y fidelidad, para otros de tensión y dificultad, otros lo asocian con estar flotando en otra dimensión absortos de todo lo que les rodea, mientras que algunos lo unen a una especie de obsesión. Hay tantos tipos de amor como personas en el mundo. Cada uno lo sentimos y lo vivimos de una cierta manera. Creo que no importa lo que para mí signifique el amor sino lo que significa para tí.-

Ambos se dieron cuenta del silencio y la calma que todo reinaba, ella estaba algo confusa.

- Utilizando tu ejemplo - dijo él - el de las piezas de puzle, pienso que hay personas que tienen una mayor facilidad para enamorarse o encontrar pareja ya que su forma de ver el amor es más sencilla. Esto no es malo, tendrán más posibilidades de enamorarse y de encontrar otras piezas con las que sentir esa sensación. Digamos que tienen una definición de amor más accesible lo que les hace poder cambiar pronto de pareja o sentir sin mayores problemas hacia la otra persona...-

Él tomo aire y siguió con su discurso:

- Sin embargo, otros tienen una definición de amor más complicada. No tiene porque ser peor o mejor que la anterior pero sí tiene otros matices que hacen que sea compartida por muchas menos personas que la anterior. ¿Qué quiere decir esto? Pues que no debes angustiarte por ver un mundo donde no encajas, ni encontrar gente de la que enamorarte. Quizás tu forma de amar sea tan especial que pocas personas la compartan. Pero no debes entristecerte por ello, sólo tienes que encontrar a quien que comparta una definición del amor parecida a la tuya. Eso probablemente te haga ser feliz y no tener que ir cambiando de un lugar a otro como si fueras una cometa sin rumbo. -

Sus ojos se alumbraron, ya no se sentía tan triste ni tan incomprendida. Él la regaló unas últimas palabras:

- No debes sentirte rara ni mucho menos. Ni menos afortunada que los demás. Sientete especial por compartir una forma de amar muy distinta a la que tiene todo el mundo. Puede que en muchos momentos estés sola y te canses de no encontrar lo que tu corazón anhela. Sin embargo, estoy seguro de que cuando lo encuentres probablemente experimentes mucha más alegría y vivas el amor de una manera muy distinta a lo que siente la mayoría de la gente. Lo importante es que seas feliz con tu forma de entender el amor. Probablemente lo sientas una sola vez en esta vida, y creo que cuando lo hagas descubrirás que algo de lo más bonito de esta vida es envejecer junto a la persona que más quieres. Ahora somos jóvenes pero llega un momento donde no puedes vivir la vida con tanta vitalidad y donde en cada momento te ves más limitado y con menos recursos. Es en esos momentos cuando el apoyo de una persona a tu lado se hace necesario y donde creo que se encuentra la esencia del amor. Espero que estas palabras te hayan animado. -

- Solo tengo una duda... -dijo la chica- ¿Y si no hay alguien que comparta mi forma de entender el amor? -

Una sonrisa apareció en la boca del chico

- No te preocupes por eso, siempre hay alguien que podrá entender a la perfección tu sentimiento. Llámalo alma gemela, media naranja o como quieras, pero el amor es un sentimiento que lo forman dos personas, por lo menos el verdadero amor pienso, y si tú tienes una forma de verlo y entenderlo significa que habrá al menos una persona que lo entienda como tú. El destino debe encargarse de lo demás, si es que realmente existe. -

...

El viento volvió a soplar fuerte tras la conversación, intentando trasladar aquellas palabras a todos los rincones que le fuera posible.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Atrapados en las redes sociales

La humanidad avanza a lo largo de los años, y uno de los aspectos en que lo hace es en el marco social. Desde hace unos años las relaciones con los demás se han "virtualizado", no sé si está bien utilizado pero creo que se entiende, se han traspasado del contacto a las pantallas de nuestros ordenadores. Ahora todos tenemos una página donde subimos nuestras fotos, podemos poner pensamientos (como hago yo en este blog o en mi tuenti) o simplemente podemos organizarnos mejor para quedar con los amigos a tomar algo.

Las redes sociales han abierto una gran cantidad de posibilibades en las interacciones que tenemos con los demás. Podemos conocer mucha gente a través de internet y hacer un seguimiento de sus vidas. No sé hasta que punto es bueno el tema tuenti, facebook..., hay cosas que me gustan de estas nuevas formas de relacionarnos, pero hay muchas otras que no.

Parece que tenemos una necesidad a compartir nuestra vida con los demás, pero no solo eso, a mi me resulta curioso ver como la gente se pone estados, o algún elemento para enseñar que está mal. Yo confieso que alguna vez lo he hecho, pero no he llegado al punto de ponerme un nick que dijera "puta mierda de vida", o "menuda mierda de todo", lo he intentado hacer de una manera más elegante xD. Parece como que el tuenti no es una mera información de nosotros, de lo que hacemos, sino que es como nuestra mente abierta a los demás. Nuestros estados de ánimo, nuestros logros o nuestros problemas. Da la sensación de que es mucho más sencillo poner un "estoy mal" antes que hablar a la gente y contarle tus problemas. Yo veo el tuenti como una mente colectiva, donde se mezclan recuerdos, sentimientos, problemas, logros, etc.; ¿Es bueno esto? Nos dedicamos a contemplar la vida de los demás, a saber que hacen, podemos ver con quien están saliendo, si tienen problemas con sus parejas, y así una infinidad de datos sobre las vidas de otros. ¿Realmente merece la pena dedicar el tiempo a esto?

Creo que las redes sociales suponen un atraso en las relaciones sociales con los demás. Hacen que las cosas resulten mucho más fáciles de decir tras una pantalla, pero es todo demasiado frió. Creo que el tuenti, msn y todas estas cosas hacen que las relaciones se vuelvan más frías. Y es un poco triste que ciertas cosas solo las digamos tras la máscara de nuestro teclado y monitor.

Lo que está claro que tienen sus ventajas, como saber el cumpleaños de tus colegas, estar en contacto con mucha gente que no ves, etc.; no todo es malo obviamente. Creo que cada uno debemos darle un determinado uso en función de nuestras prioridades. No hay nada correcto ni menos correcto, al fin y al cabo es una especie de vida construida por todos. Lo que me pregunto es que será lo siguiente, pero también si soy sincero he de decir que temo lo que pueda suponer el siguiente paso. A saber dentro de unos años cual es el nuevo invento que nos tendrá de un modo u otro atrapados en las vidas de los demás.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Se acaba el Verano...

Termina un verano más y comienza la vuelta a la rutina... Es curioso como cada año voy adquiriendo más y más responsabilidades. Esto se traduce en que a medida que pase el tiempo cada verano será más corto.

¿Qué es el verano?, no es una mera estación con unas determinadas temperaturas (que cada año se vuelven a superar) creo que el verano es nuestra etapa de descanso de todo el año.... eso lo sabemos todos. Os dejaré este video, os hará pensar. No quiero utilizar lo que dice como si yo lo hubiera escrito, así que os animo a que lo veáis.

http://www.youtube.com/watch?v=HdrABHarNyM

La moraleja de esto es que si conseguimos trabajar en algo que nos guste y motive podremos ser doblemente felices y afortunados. ¿Qué tipo de trabajo podría darme esos dos adjetivos? Probablemente la escritura seguro que lo haría, pero intentaré tomarme cualquier trabajo como una motivación.

Esta entrada es corta, y no tiene mucha calidad. La siguiente la recuperará sin problemas ;). Lo importante de esta es el contenido del video y no mis palabras.